La Corrupción Mata.


26 Enero 2020   Gina Franco

Opinión

Quien no ha escuchado hablar de corrupción y quizás no le afecte el tema, pero es un hecho tan antiguo que aún se practica y que sin lugar a dudas ha crecido en popularidad y dimensión pues ya no hay sitio donde no se hable de ella como un tema común que hasta se torne aburrido, y se escucha decir que se pretende combatirla. Tantas promesas de personas con perfiles doctos que se proponen cualquier día incursionar quizás en la política o en otro campo que le genere respeto y una posición privilegiada, que dé a conocer sus intenciones en bien de una comunidad o un conglomerado específico de personas que van en pos de un líder que los represente y luche por sus ideales, pero en ese camino se corre el riesgo de contaminarse y caer.

 

La corrupción es percibida como una de las mayores amenazas al desarrollo económico y al perfeccionamiento de las instituciones democráticas del continente, existen hasta campañas para la difusión sobre valores éticos y organismos especializados que procuran prevenir, detectar, sancionar y erradicar la tan nombrada corrupción, y a pesar de este control establecido, no se puede lograr que se termine y quede desechada toda posibilidad de ser arrancada desde sus raíces.

 

El concepto de corrupción es amplio ya que incluye soborno, fraude, apropiación indebida u otras formas de desviación de recursos por un funcionario público, pero no es limitado a ello, también puede ocurrir en los casos de nepotismo, extorsión, tráfico de influencias, uso indebido de información privilegiada para fines personales y la compra y venta de las decisiones judiciales, entre otras prácticas. Es un comportamiento histórico del ser humano que se produce por imitación de las conductas de otros, se copia lo que otros hacen, es como un virus que se extiende.

 

Si tuviéramos el tiempo de recabar tantos hechos de corrupción que se han suscitado a nivel local y nacional, creo que no nos alcanzaría la vida para sumergirnos en este historial, pero es indiscutible que es un mal de nunca acabar y que perjudica a las instituciones democráticas, desacelera el desarrollo económico, contribuye para la inestabilidad política y mata el progreso de los pueblos.

 

Para combatir este fenómeno, es necesario formar profesionales con vocación de servicio y compromiso social, así como ciudadanos conscientes del protagonismo que tienen para evitarlo, servir a la gente y saber que nuestras acciones u omisiones tienen consecuencias en la vida diaria de las personas. Les dejo una frase: “La impunidad premia el delito, induce a su repetición y le hace propaganda, estimula al delincuente y contagia su ejemplo”. Eduardo Galeano.


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Gina Franco

Gina Franco

Licenciada en ciencias de la comunicación por la Uleam.
Directora - Editora del Periódico "El Mantense"
Articulista del Diario el Mercurio de Manta.

GINANOSE   francogina38@hotmail.com


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