El ruido azota a la capital


21 Julio 2020   Carlos Intriago

Opinión

La pandemia del ruido está golpeando a la capital de los manabitas, pese a los esfuerzos de la Policía Nacional que hoy cumple sus funciones en medio de la pandemia de la COVID-19, lo que supone un doble riesgo del personal policial.

El ruido puede provocar daño físico, psicológico y social. Respecto a los efectos del ruido ambiental sobre la salud de los ciudadanos hay una fuerte evidencia que es molesto, perturba el sueño y el rendimiento cognitivo tanto en adultos como en niños. El ruido es un sonido no deseado; su intensidad se mide en decibelios (dB). La escala de decibelios es logarítmica, por lo que un aumento de tres decibelios en el nivel de sonido ya representa una duplicación de la intensidad del ruido. Por ejemplo, un grito es 30 veces más intenso que una conversación normal. No es sólo la intensidad es la que determina si el ruido es peligroso; también es muy importante la duración de la exposición.

Los ruidos según la intensidad y el periodo; pueden ser fluctuantes, aquel ruido cuya intensidad fluctúa a lo largo del tiempo; impulsivo, aquel ruido cuya intensidad aumenta bruscamente durante un impulso; continúo o constante, aquel ruido cuya intensidad permanece constante o presenta pequeñas fluctuaciones (menores a 5 dB) a lo largo del tiempo.

En tiempos de la pandemia de la COVID-19, la contaminación acústica es un factor medioambiental muy importante, que incide de forma principal en su calidad de vida, tanto en las relaciones personales, sociales como laborales. Estrés, insomnio, pérdida de audición y baja calidad de vida son algunas de las consecuencias que genera el ruido.

Cuando el entorno que rodea una persona impone un número de respuestas para las cuales la persona no se encuentra en la capacidad o no posee las habilidades para enfrentar se convierte en un riesgo para la salud hablaremos de "distress o estrés de consecuencias negativas". Algunas consecuencias pueden ser primarias y directas; otras, la mayoría, pueden ser indirectas y constituir efectos secundarios o terciarios.

Existen, además, otros efectos del ruido, a parte de la pérdida de audición: Trastornos sobre el aparato digestivo. Trastornos respiratorios. Alteraciones en la función visual. Trastornos cardiovasculares: tensión y frecuencia cardiaca. Trastorno del sueño, irritabilidad y cansancio. Por tal motivo, cada 24 de abril celebramos el Día Mundial de Concientización contra el Ruido, una jornada especial que tiene el objetivo de divulgar información sobre el tema y mantener al tanto a la población sobre los descubrimientos más recientes en la materia.

En Portoviejo, cuando la peste del coronavirus está provocando un importante número de contagios y de muertes, la Unidad de Protección del Medio Ambiente (UPMA) de la Policía Nacional, se ve obligada a desviar de sus funciones preventivas a su personal para evitar en los barrios de la ciudad los peligrosos ruidos. Antes de la pandemia, el problema del ruido se centraba en el tránsito, por eso se inspecciona a los vehículos causantes del ruido y se le solicita al chofer moderación porque en ciertos casos los retumbes daban hasta 100 decibeles.

Hoy, la Policía Nacional recomienda disminuir el exceso del ruido. Mientras los médicos recalcan que este causa insomnio, fatiga, estrés, irritabilidad, histeria, aislamiento social y falta de deseo sexual. Algo que parecen ignorar algunos vecinos insensibles con el momento que vivimos y por eso las denuncias de ciudadanos afectados siguen aumentando.

La reducción del ruido es tarea de toda la sociedad y en conjunto debe eliminar las fuentes molestas que producen el ruido, controlar el origen del ruido, llevar a cabo la reducción a través de medidas educativas en el entorno. Mientras seguimos esperando que el GAD de Portoviejo elabore un mapa acústico, tome medidas y haga el análisis de los diferentes niveles sonoros de los barrios de la ciudad. Un sueño que parece imposible, considerando su incapacidad para frenar la otra pandemia, que nos sigue matando silenciosamente.


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Carlos Intriago

Carlos Intriago

Doctor en Ciencias Pedagógicas (PhD),
Periodista y docente universitario.
gestor de la propuesta de la autonomía provincial, desde su periódico El Autonomista.
es articulista en varios medios provinciales y nacionales.

CarlosIntriago   carlos.intriago@gmail.com


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